Siempre habrá canciones nuevas con las que atrapar momentos, géneros nuevos para historias nuevas que vivir, patadas que dar para torcer el orden de las cosas.
Siempre habrá una decepción para el que se resiste a verlo todo cambiar, una decisión para sorprenderte a tí mismo y recuerdos en los que descansar. Siempre habrá unas palabras para salir volando y un nunca que escribir en tu bandera.
Siempre habrá algo que perdonarse, un acantilado que deberás escalar sin guantes, un vacío que cruzar solo y barcos aliados con los que coordinar un ataque.
Siempre habrá un paso entre lo anterior y lo nuevo, una perspectiva que desajuste el resultado de una ecuación y una nueva y última calle a la que poner nombre. Una flor de loto que encontrar, en la que creer. Un tesoro que desenterrar en tu jardín.
Be just like the old days Let's see how the hand plays Don't even give a fuck about the way you changed Be just like the old days
You are what you eat You'll become digested Well love it isn't fate Love is testing
You will be forever I will bury you like treasure
We've gotta get friends in high places Hide behind their plastic faces Lived in the back of this place here Danced with our friends in high places
You are what you eat You'll become digested Well love it isn't fate Love is tested
You will be forever I will bury you like treasure Now you will be forever I will bury you like treasure
I used to walk the air I was your shadowy secret I used to walk the air I was your shadowy secret
Now you will be forever I will bury you like treasure Now you will be forever I will bury you like treasure
We ought to have friends in high places Now we've gotta have friends in high places.
Maine Gotten Himmel, resulta que he salido en la tele (TVE2) y yo sin saberlo.
Bueno, me agrada que le den bombo a "Hienas", el largometraje dirigido por Norberto Ramos del Val en el que he participado. Ha salido YA a la venta, a ver si este finde voy en un momento a la FNAC a por ella.
Son muchos años ya, yo creo que todo el mundo que conozco ha tenido su época de creer en ovnis, espíritus, psicofonías, casas encantadas etc... pero reconozcámoslo, al final la cotidaneidad del mundo y su inevitable repetición hacen que esos conceptos se queden encerraditos en el mismo terreno en el que se quedan las historias de ficción que nos inspiran pero que al final todos distinguimos perfectamente de la realidad.
De las cosas que siguen enganchadas con fuerza a la sospecha colectiva creo que la Ouija sigue siendo la reina. No hay mucha gente que sea capaz de tratar este tema con total escepticismo y distancia, al final la Ouija es el último valuarte al que muchos de nosotros nos agarramos para seguir manteniendo una duda razonable en cuanto a creer en esos fenómenos extraños que no se abren a lógica y a razón, ese espacio más allá de lo tangible dónde todo es posible. Quizá por eso la Ouija nos resulta tan atrayente.
Yo creo que es intrínseco en el ser humano tener esa duda, ese "y si..." creo que en el fondo lo que hay dentro de nosotros haciendo eco con estas cosas es un deseo irrefrenable de creer en la magia, en que hay algo más que gravedad, materia y leyes cerradas. Es una puerta que de ser confirmada nos "daría permiso" para creer en un más allá, en lo sobrenatural y finalmente en que hay una vida después de la muerte.
Creo que eso va a garantizar siempre un interés y un acercamiento a este fenómeno de la tablilla y el vaso. Lo curioso es que los casos más escalofriantes que han ocurrido no se han producido en personas que se han acercado con interés por este fenómeno, si no personas que con un desconocimiento casi total de la materia y que han sentido primeramente una curiosidad inocente.
La palabra "Ouija" viene de la unión de "Oui" (sí en francés) y "Ja" (Sí en aleman) y entró allá por el 1800 en europa como parte de la recuperación de antiguos mitos, religiones y creencias antiguas a raiz de un renovado interés por las ciencias ocultas y el espiritismo. Desde entonces han sido cientos de casos extraños asociados al uso de este objeto. Psicólogos, espiritistas, científicos...muchos se han acercado a estudiarlo, pero nadie parece tener claro nada, lo único innegable son las evidencias de que produce efectos severos en ciertas personas que lo practican y que estas personas no tienen un patrón común en cuanto a edad, estatus social, nivel intelectual o creencias religiosas (o ausencia de ellas) sean estos de la naturaleza que sean.
Lo que yo no sabía y descubrí el otro día, es que uno de los casos más impactantes relacionados con la Ouija ocurrió en Madrid, en el barrio de Vallecas, donde una niña utilizó de forma compulsiva una de estas tablas. Y fue utilizándola en el instituto (en uno de los servicios) cuando una profesora que entró en el servicio con la intención de amonestar a la joven, vio (según consta en el informe policial posterior) cómo el vaso con el que se estaba realizando la sesión explotó, dejando suspendido una especie de humo que fue directamente a entrar por las fosas nasales de la niña.
Desde ese momento el comportamiento de la niña fue extraño y la cosa derivó en un caso de posesión, con toda la parafernalia habitual, cambios de voz, comportamiento violento y caótico etc... Esta posesión terminó con la muerte espontánea de la niña unas semanas más tardes. Obviamente se abrió una investigación y fue cuando los policías entraron en la casa cuando cualquier justificación por histeria familiar fue descartada. Los policías (según consta en su informe) pudieron ver sombras moverse por la casa, hacer ruidos y mover objetos (sin encontrar a nadie en la casa), pudieron ver un crucifijo de hierro salir despedido (tras comprobar minuciosamente el objeto se recalcó en el informe que néso había ningún mecanismo preparado) y finalmente algo parecido a una pasta marrón materializarse en las paredes y caer como una baba pared abajo (lo que los expertos en estas cosas llaman "ectoplasma").
Este caso es uno de los más impactantes y "contrastados" de todo el mundo, y nadie ha dado una sola explicación satisfactoria al respecto. Ya sea un fenómeno psicológico, ya obren somatizaciones intensas o incluso histeria colectiva, para las personas que nos consideramos racionales, creo que encontramos en la Ouija ese punto, ese límite en el que quizá es mejor dejar de seguir nuestro instinto escéptico y marcar una prudente distancia...por lo que pudiera pasar.
Cuando tenía quince años llegué a una conclusión terrible: ¿Qué pasaría sí lo que yo veo y reconozco como color rojo no es exactamente lo que veían los demás?
Un amigo me contó hace poco que los colores que vemos no son un reflejo fiel de la realidad que "hay", y que realmente los colores que vemos son sólo el resultado de lo que la luz no absorve, es decir, el color que vemos es el sobrante, es decir, que cosas como color, como rojo etc... son nombres que le damos a cosas que se nos aparecen con cierta asiduidad y para hacernos la vida más cómoda, pero no implican una VERDAD final.
Los hay que lo tienen claro, y para los que la verdad está en la solidez de las cosas "toc, toc" esta piedra es dura, luego es VERDAD. Navegando y navegando microscópicamente hacia el interior de las cosas "duras" al final resuta que no hay nada "tocable" debajo, sólo átomos con su (o sus) electrones dando vueltas, y ese átomo por dentro resulta no ser más que energía y no una piedrecita dura y sólida, y curiosamente esa energía que ES, no ES diferente a la que se produce en tu cerebro cuando recuerdas esa piedra que estás analizando. Al final llamamos "piedra" o decimos que algo está"duro" a las cosas para simplificar, para concretar, para GARANTIZARNOS una causa y efecto (algunos con un mini guiño por debajo), para creer en una verdad final.
Pero el miedo, ¡ay! el miedo, el miedo es la prueba andante de que no existen garantías, el miedo nos empuja a buscarlas, garantías para ser, para pertenecer, para no perder lo que tenemos, para que lo que nos rodea no nos sorprenda, para soñar que siempre siga igual. Daríamos lo que fuera por un par de buenas garantías, garantías para la identidad, para el futuro, para la felicidad, para el equilibrio, para el amor. Los gobiernos saben bien esto, llevan sabiéndolo desde hace mucho, y nos tienen my pillada la medida.
Minutos que parecen horas, meses que parecen minutos, miedos a cosas absurdas, alegría fuera de toda lógica, palabras que marcan la diferencia, sueños que cambian rumbos, ideas que cambian el mundo, fé que salva y destruye vidas, emociones que iluminan oscuridades más negras que el más negro de los colores, sensaciones que engañan nuestros ojos. Yep, reconozco todas estas cosas que cito como cosas que han estado en mi vida, y ninguna de estas "cosas" tiene cuerpo alguno, ni solidez, ni garantía, pero están ahí de alguna forma. ¿Por qué buscamos garantías tangibles sobre cosas que no podemos tocar? quizá porque es más llevadero llamar vida eterna a la muerte, o matrimonio a algo tan díscolo y potencialmente peligroso como el amor. Todo con tal de no afrontar que hay cosas muy importantes que están OUT OF CONTROL.
Y es que cuanto más vivo más voy sospechando que esta cosica que es vivir no tiene sentido alguno más allá de nuestra mente, y el valor de lo que ES en el mundo cambia tanto de persona a persona que es más razonable afirmar que vivimos en planetas diferentes a decir que todos vivimos en el mismo sitio, que hay una verdad inamovible para todos y que estamos más o menos errados en torno a ella.
Los artistas usan mentiras para contar verdades. Esas verdades son verdades sencillamente porque ocurren dentro de las personas, y el instrumento utilizado para ello es eso que algunos llaman "Ficción".
Cine, literatura, música... con el suficiente nivel de conexión, una mera observación se convierte en una EXPERIENCIA, que es algo muy diferente. ¿Y es eso diferente en algo con la vida común? ¿se experimenta todo o se selecciona qué se observa y qué se vive? si al final se puede afirmar que una idea cambia el mundo, que hay belleza que sólo nosotros podemos ver, que un sentimiento puede guiar una vida, que la mitad del tiempo la pasamos navegando en algo tan poco real como los recuerdos, y que algo tan ASÍ como el tiempo resulta que cambia su naturaleza como le da la gana, ¿cuán importante es remarcar la diferencia entre realidad y ficción?
Finalmente años después tuve la respuesta a la cuestión aquella de los colores: ¡mi rojo es sólo mio!
-Llevo tres días con fiebre. Me he visto (por orden): Death Proof (bien, gustóme), Cuatro vidas (no gustóme) y La peli de Sexo en Nueva York (no gustóme), ahora voy con Benjamin Button. Al mediodía de hoy, y viendo que no me baja la fiebre, me he ido a la clínica de la seguridad social a indagar sobre esta gripe díscola.
Me persono allí en un estado lamentable, con los ojos como peras con lo gordo para fuera. La de la ventanilla, una chica de aspecto anfibio, no sé si porque me veía muy congestionado o porque iba vestido con un chandal de estos de 3 euros en los chinos, al verme, se echa para atrás (verídico) y me señala con gesto nervioso unas mascarillas que asomaban de un dispensador (en ese momento necesité un abrazito) y me dijo: "El doctor le pasará consulta ahora mismo
Con mi mascarilla a lo Michael Jackson me veo obligado a cruzarme tres salas de espera, todo el mundo mirándome y poniendome "esa" cara que os imaginais. "Tranquilos, es un leve caso de alitosis, ¿tiene alguien un mentolín?. No coló".
Entro en la consulta y el médico y yo empezamos mal.
-Buenas tardes, Jesús.-
-Gonzalo...disculpe, me llamo Gonzalo...-
-Pero en su DNI...-
-No...estoy interesado en lo que usted crea haber leído en mi DNI.-
-Deacuerdo. Vamos a proceder a hacerle unas pruebas. ¿Cuánto tiempo lleva malo?-
-Contando con hoy, tres días.-
-¿Temperatura?-
-38 y medio, bajando por la noche.-
En ese momento el médico me pone exactamente la misma cara que la recepcionista, sin decir media palabra se levanta y vuelve con una máscara.
Resultando: tengo gripe A. Me han tranquilizado, cuatro días de tranquilidades y tengo que atiborrarme de ibuprofenos y paracetamoles, tengo que evitar escupirle a la gente (dificil). ¡Pero no conseguirán que el pánico haga presa de mí! ¡jamás! ¡¡coff, cooofff, cooooof, coooooooffff!
¡Y lo peor de todo es que no puedo ni recibir besos de quien mejor me vendrían!
Recomendadme películas, por favor. Os pagaré con un beso con lengua, me gusta compartir lo mejor de mí.
Deslizarse por un mar de teclas de ordenador, con una aleta y alas de murciélago, evitando subir demasiado y tocar los cables de alta tensión. "El amanecer de los hombres": una película que bien podría haber firmado Kubrick acerca de la era post apocaliptica en el que los hombres que se internan más allá de los refugios reciben instrucciones cada mañana a la antigua usanza de los árabes, con minaeretes sobre los que gritan cada mañana palabras para subir la moral, el protagonista es el que tiene que escribirlas cada mañana, aún habiendo perido la esperanza hace mucho, como "San Manuel Bueno, Martir", pero en el futuro.
Amigos y un bar de los de siempre, nos hacemos fotos con el barman, soy otra persona, de forma sutil lo sé, estoy encerrado en el cuerpo de otro yo que hace cosas de otro yo. Depronto entra por la puerta, 7 años después, no sé si se fija en mí o si finje no hacerlo, pero pasa de largo y entonces lo sé seguro: soy Gonzalo. Con ella por allí no podía ser de otra manera.
No me lo pienso y voy al servicio, en el descansillo me encuentro por fin a la chica de labios rojos y sé de nuevo que soy yo, y que soy ahora, le doy un beso sin importarme se que se me manchen los labios de rojo. Entonces se abre la puerta del servicio de chicas y sale ella, me mira y se pone seria, le digo algo como "hombre, mira quién está aquí", no me saluda, sólo sonrie por compromiso, pero en sus ojos se ve que no es trago ligero.
-Antes de que salgas huyendo te diré una cosa: Nadie me ha traicionado hasta el punto en el que lo has hecho tú. Habría dado mi vida por tí. Te detesto por ello, por haber contaminado la sencillez, lo hiciste tú y ya no hay vuelta atrás.-
-No sé qué quieres que te diga.-
-Poco, casi siete años después.-
Luego misión secreta a las canarias, ballenas heridas por el choque con un mastil de un barco de ricos y grupos de tiburones que viven trescientos mil años y a los que hay que estudiar.
El ser humano es complejo, para moverse por el mundo con voluntad tiene un instrumento eficaz: las emociones. El problema que vengo observando es que esta herramienta se salta la voluntad racional del usuario y no funciona a demanda, siendo este un problema que me ha tenido meditando y trabajando en un objeto que va a ser la revolución del mercado: el emotiecualizador.
Ejemplo: tenemos un día malo, de estos en los que rascamos taciturnidad y nostalgia hasta del nombre de las calles, pero ese día hemos quedado con alguien a quien queremos conocer y al que queremos dar buena impresión, resultando: la cagamos, nos presionamos por encima de nuestras capacidades y dónde queríamos mostrar espontaneidad y alegría sólo extraemos bloqueo y ansiedad, resultado: nos llevamos a casa una mierda pinchada en un palo y miradas de sospecha por parte de la persona a su regreso al metro.
Otro día nos metemos con nuestro grupo de amigos culturetas a ver una reposición de la "Naranja Mecánica" y resulta que tenemos uno de esos días en los que todo nos produce risa, en los que miramos a la gente con una sonrisa y todo parece encajar, resultando: El tal Alex nos parece un tío de lo más divertido y nos tronchamos de risa cuando embiste a la moza con ese falo de cerámica, resultado: los culturetas nos echan del club.
Utilizando un ecualizador portatil podremos explorar a gusto el mundo emocional nivelando el prisma con el que percibimos el mundo a demanda.
Conseguí sintetizar (utilizando ingredientes caseros) unas pseudo-hormonas que, ecualizadas a gusto del consumidor y a través de unas cánulas que salen del aparato hasta los vasos sanguíneos del usuario, nos permiten decidir cómo nos sentiremos.
Si bien es cierto que en las primeras semanas de experimentación opté inamoviblemente por un estado de éxtasis continuo, pronto me di cuenta de que produce cierta sensación de desubicación hechos como salir a abrazar al energúmeno que te ha dado un toque por detrás con el coche, o bailarse un chotis en el entierro de un vecino. Entiendo que caminar bajo la lluvia otoñal cantando "I´m Walking on sunshine" puede sonar más apetecible que ir rumiando penas grises, con el tiempo he ido echando más y más de menos esas pequeñas y dulces amarguras poéticas que otrora me sobrevenían, echaba de menos esas tardes escribiendo realtos de regusto amargo, los sonidos de recuerdos felices perdidos en el tiempo resonando con el sonido de la lluvia al atardecer... Decidí ecualizarme el modo "Café con leche en día de lluvia" y disfrutar de esas nostalgias no letales a gusto y así estuve alternando éxtasis y grisismos cerca de un mes.
Pero poco a poco me fui dando cuenta de que esas nostalgias no sobrepasaban ese límite artificialmente impuesto y que llegados a cierta nivel de intensidad, desaparecían sin más, sin climax, sin catarsis, como un polvo agradable cuyo orgasmo estaba eternamente aplazado, y me di cuenta de que ¡echaba de menos los días de mierda! esos días vomitona en los que el mañana se visualiza en blanco y negro y con música de Mark Isham, en los que parece que una bola de plomo gigante aplasta nuestros hombros, así que decidí ecualizarme el modo "hez" al menos una vez por semana.
Finalmente, explorados todos los estados de ánimo disponibles, me di cuenta de que era menester añadir un modo "aleatorio" en el emotiecualizador y dejar que cada día me sorprendiera mi estado de ánimo aceptando cada uno de ellos y valorándolos en lo que son: lugares en los que no estamos mucho tiempo.
Finalmente, acostumbrado al modo aleatorio y no viendole la razón al emotiecualizador, acabé regalándole el emotiecualizador a mi vecino, le vi el otro día bailando la conga bajo la lluvia un martes a las cuatro de la tarde ante la mirada impertérrita de sus padres, mientras yo miraba por la ventana, afectado, las hojitas otoñales caer de los árboles.
Libramos batallas, a veces contra enemigos más poderosos que nosotros. Hay tres tipos de personas, las que ante un dragón huyen, usan toda su fuerza para escapar y evitar el dolor. Los que se quedan parados, en shock, incapaces de reaccionar, acobardados y que sencillamente se dejan comer, sin luchar, son los que prefieren la verificación de lo peor a la duda de intentar poner sus aptitudes en juego para evitarlo. Y por último los hay que usan lo que tienen como pueden y se enfrentan al dragón independientemente de si tienen miedo o si creen que van a ser derrotados.
En una sociedad como en la que vivimos, ciertos conceptos se han ido torciendo hasta el punto de cambiar el sentido de muchas cosas, de ahí que haya tantísima confusión y pobreza espiritual en cada uno de nosotros, acechando como un parásito, y es que cuando te enseñan que un arriba se llama abajo al final resulta dificil recordar hasta quién eres, lo que vales y cuanto vale lo que vales, sobretodo ante tí mismo.
La mitificación del dinero, la juventud, las presiones sociales, el qué dirán...nos ha convertdio en un producto prefabricado, en un saco de miedos que nos viste como un uniforme de acero, condenado a no estar nunca a medida, que nos estruja como un puño de hierro a un pescado con los ojos apunto de salírseles de las órbitas, convirtiendo nuestra vida en una postergación eterna de la felicidad.
Esa la victoria que se adjudicaron no se quienes en el momento en el que nos impusieron el término Éxito por encima del de Grandeza, confusión muy en voga en nuestra generación.
Los roles familiares, los roles en la amistad, en la sociedad...son aspectos adaptativos, la sociedad es una máquina de definir a las personas, es su trabajo, necesita colocarlas según categorías y castigar al que se mueve de su sitio.
Valiente no es el que no tiene miedo, el que con sonrisa profident se pone el cuchillo en la boca y baja rasgando la vela para enfrentarse a los piratas, valiente es el que, da igual el miedo que tenga, se enfrenta a lo que haga falta.
Fuerte no es el que lo aguanta todo sin moverse del sitio, sino el que recoje los dientes del suelo y sigue andando.
Bello no es el que va a la moda y a todos deja con estrellitas en la mirada, sino el que se gana a sí mismo y mira sus defectos y los de los demás con cariño y no con vergüenza.
Y sí, hay miedo en el mundo, mucho, yo lo tengo, cada persona guarda dentro terrores con los que se van a dormir y se levantan al día siguiente, como soldaditos con su batalla interna, una batalla de flechas que se lanzan y se reciben.
Una sociedad rabiosamente competitiva no se abre a ponerlo todo en las manos de los demás, por eso optamos por poner sólo lo "bonito", ¿quién viendo la tele o mirando como está el panorama en el mundo se atrevería a confiar, ese acto casi kamikaze que consiste en poner en manos de los que te importan tus miedos y defectos?
En esta sociedad de sonrisas profident, de "mira que novio tengo", de coches cinco puertas, de "seguro que Loli está rabiando de envidia", negamos todo aquello "menos brillante", aquellos aspectos que nos hacen "parecer" débiles, ¡noticia!, todo el mundo está blando por dentro. De alguna forma las personas somos como un marinero que en determinado momento apareció en mitad del océano navegando un barco que no construyó él, sino una mezcla de la familia y el entorno, pero con él que tiene que lidiar el resto de su vida, es decir, no hemos controlado al 100% quienes somos ni como somos. A veces es muy dificil saber reconocer una vela que no está bien construída, a veces no es fácil ver que el manual de "cómo manejar un barco para que navegue bien" está escrito en otro idioma, o mal, o directamente está en blanco, o escrito con mala conciencia.
Cuando conoces a alguien y esa persona pasa a ser importarte(familia, amigos, pareja), ambos poneis (consciente o incoscentemente) a mutua disposición vuestras virtudes y defectos, es decir, otorgas un poder, en el uso de ese poder es EXACTAMENTE donde se define qué tipo de personas somos, en la forma en que usamos ese poder, en la forma en la que miramos esos defectos y esas virtudes propias y agenas, en las sensaciones que nos producen, en nuestra respuesta a ellas.
Ahí está la persona que somos, y es lo más cercano que tenemos a un bien o mal "objetivos", es allí y en ningún otro sitio, no en el bingo, ni en el fútbol, ni en el altar, ni al volante de un coche, ni en la sala de estar de tu casa, ni firmando hipotecas, ni con un boleto premiado de la lotería, ni en el bolso nuevo, en las lágrimas ni en los grandes gestos, ni en la cara embobada de la gente al verte pasar por la calle, ni en un culo duro y libre de grasas, ni en los aplausos del público, ni en un diploma, ni en el móvil de nueva generación. Está dentro de cada uno, en silencio, sin ojos mirando, aparte de los nuestros, si nos da la gana usarlos...
El ser humano está hecho de una mezcla de diamante y mierda, ambas cosas son inherentes y nos hacen ser lo que somos, ambas merecen su espacio.