El último cigarrillo
Â
(Aplicable a cualquier fea costumbre, ya sea fumar, hurgarse la nariz, el cachondeo descerebrado, la tristeza, el amor, el senderismo o leer libros de Rosamunde Pilcher)
Â
Â
Ya está, es asÃ, como si nada, tan sólo un instante
para entenderlo todo.
Â
El desengaño no necesita muletas,
la voz del amigo silencioso no era más que mi eco, mitificado,
rebotando en las paredes de mi propio castillo.
Â
Esta autoindulgencia no era un prado verde
desde el que ver la tarde caer,
si no el cómodo calor de una fábrica de nitratos
construÃda en mitad de un bosque.
Â
No hay enemigo peor que el que habla con voz cálida.
No hay sirena asà de bella, que no esté rodeada por rocas.
No hay victoria más dulce que dejarse derrotar sabiendo que
tendrás otra oportunidad.
Â
La ceremonia no era otra que la de una prolongada derrota de mÃ, conmigo.
Pero quien doma sus deseos se doma a si mismo
y con ello, doma su destino.
Â
Asà que me alzo triunfante cuando aplasto este último pitillo,
me doy una vuelta sobre mà mismo y me admiro
de haber llegado crecido al final del camino.
Â
Inspiro aire puro que llega al fÃn lÃmpido y amigo.
Victoria en mano me relajo, busco el mechero
y para celebrarlo,Â
me enciendo un último cigarrillo.
Â
Â
var _gaq = _gaq || [];
_gaq.push(['_setAccount', 'UA-2001386-1']);
_gaq.push(['_trackPageview']);
(function() {
var ga = document.createElement('scr










Juanjonusky dijo
Gonzalusky! Te juro que mientras entraba en tu blog, ésta es la canción que tenÃa puesta en mi spotify, por pura coincidencia:
spotify:track:1h72btqkJrIz6GYJyIh3Xy
Abrazusky!
21 Marzo 2010 | 05:48 PM