Historias breves (III)
7) El otro día tengo a cuarenta personas sin hogar congregadas alrededor de la tele (a la que por lo general no prestan mucha atención), pero esa noche les he puesto "Rocky Balboa" (Rocky VI para los amigos) entonces llega el monólogo que Rocky le suelta a su hijo en la calle, que reza algo así como "No importa lo fuerte que puedes golpear, importa lo fuerte que te pueden golpear a tí y cómo sigues adelante a pesar de ello, porque la vida golpea y golpea muy fuerte, y si te dejas, te destruye" y entonces pude ver a esas personas (cada una de las cuales tiene una historia que dejarían blanco a cualquiera) embargados de emoción, intercambiándose miradas unos a otros con complicidad.
Nadie se mete con Stallone, nadie.
8) Entro en una habitación de hotel, todo a oscuras. No veo un carajo, miro alrededor, no veo la ranura para meter la tarjeta y encender las luces. Busco, tiento, imagino, deseo, nada. Entro a ver si está por donde las camas. Veo un botón, lo aprieto, no sucede nada. Veo una ruedecita, la giro, suena "café del mar", la apago. Abro el minibar: botellitas de ginebra y whisky (no sé qué pensaba encontrar en ese momento, la verdad). Intento encender la tele a ver si por lo menos con eso voy tirando, no se enciende. Abro la persiana a ver si con la luz... Pero nada. Vuelvo a donde la ruedecita, veo otra, la giro, suena la radio anunciando la muerte de Andrés Montes, la apago. Vuelvo a la entrada, reviso mejor y a la altura de un liliputiense veo una minúscula ranura empotrada en la pared, meto la tarjeta y se encienden por fín las luces.
¿En Albacete la gente mide metro veinte?
9) Madrid, Fanjul, salgo de la renfe y me enciendo un cigarro usando las cerillas del hotel anteriormente comentado, al pasar la cerilla por la lija, la caja entra en combustión espontanea, del susto expulso de un soplido el cigarro, que efectúa un perfecto vuelo en giro de helicóptero en su camino hacia el suelo. Meneo la caja de cerillas para apagarla, se apaga, me agacho y ya en el suelo veo que hay una señora de estas con pelo de payaso mirándo fijamente tras sus gafas de sol como recojo lo poco de dignidad que me queda del suelo. Asertivo, me incorporo y le digo "buenos días" y abandono el lugar intentando no acelerar el paso.
¿A alguien más le pasan estas cosas?













latumbasinnombre dijo
¿Sigue fumando?... ¡¿Sigues fumando?!
19 Octubre 2009 | 05:51 PM