La Coctelera

Gonzalo Navas

Haz lo que quieras

« Gripe A | Inicio | Ouija »

30 Septiembre 2009

Artistas

 

 

 

Cuando tenía quince años llegué a una conclusión terrible: ¿Qué pasaría sí lo que yo veo y reconozco como color rojo no es exactamente lo que veían los demás?

Un amigo me contó hace poco que los colores que vemos no son un reflejo fiel de la realidad que "hay", y que realmente los colores que vemos son sólo el resultado de lo que la luz no absorve, es decir, el color que vemos es el sobrante, es decir, que cosas como color, como rojo etc... son nombres que le damos a cosas que se nos aparecen con cierta asiduidad y para hacernos la vida más cómoda, pero no implican una VERDAD final.

Los hay que lo tienen claro, y para los que la verdad está en la solidez de las cosas "toc, toc" esta piedra es dura, luego es VERDAD. Navegando y navegando microscópicamente hacia el interior de las cosas "duras" al final resuta que no hay nada "tocable" debajo, sólo átomos con su (o sus) electrones dando vueltas, y ese átomo por dentro resulta no ser más que energía y no una piedrecita dura y sólida, y curiosamente esa energía que ES, no ES diferente a la que se produce en tu cerebro cuando recuerdas esa piedra que estás analizando. Al final llamamos "piedra" o decimos que algo está"duro" a las cosas para simplificar, para concretar, para GARANTIZARNOS una causa y efecto (algunos con un mini guiño por debajo), para creer en una verdad final.

Pero el miedo, ¡ay! el miedo, el miedo es la prueba andante de que no existen garantías, el miedo nos empuja a buscarlas, garantías para ser, para pertenecer, para no perder lo que tenemos, para que lo que nos rodea no nos sorprenda, para soñar que siempre siga igual. Daríamos lo que fuera por un par de buenas garantías, garantías para la identidad, para el futuro, para la felicidad, para el equilibrio, para el amor. Los gobiernos saben bien esto, llevan sabiéndolo desde hace mucho, y nos tienen my pillada la medida. 

Minutos que parecen horas, meses que parecen minutos, miedos a cosas absurdas, alegría fuera de toda lógica, palabras que marcan la diferencia, sueños que cambian rumbos, ideas que cambian el mundo, fé que salva y destruye vidas, emociones que iluminan oscuridades más negras que el más negro de los colores, sensaciones que engañan nuestros ojos. Yep, reconozco todas estas cosas que cito como cosas que han estado en mi vida, y ninguna de estas "cosas" tiene cuerpo alguno, ni solidez, ni garantía, pero están ahí de alguna forma. ¿Por qué buscamos garantías tangibles sobre cosas que no podemos tocar? quizá porque es más llevadero llamar vida eterna a la muerte, o matrimonio a algo tan díscolo y potencialmente peligroso como el amor. Todo con tal de no afrontar que hay cosas muy importantes que están OUT OF CONTROL.

Y es que cuanto más vivo más voy sospechando que esta cosica que es vivir no tiene sentido alguno más allá de nuestra mente, y el valor de lo que ES en el mundo cambia tanto de persona a persona que es más razonable afirmar que vivimos en planetas diferentes a decir que todos vivimos en el mismo sitio, que hay una verdad inamovible para todos y que estamos más o menos errados en torno a ella.

Los artistas usan mentiras para contar verdades. Esas verdades son verdades sencillamente porque ocurren dentro de las personas, y el instrumento utilizado para ello es eso que algunos llaman "Ficción".

Cine, literatura, música... con el suficiente nivel de conexión, una mera observación se convierte en una EXPERIENCIA, que es algo muy diferente. ¿Y es eso diferente en algo con la vida común? ¿se experimenta todo o se selecciona qué se observa y qué se vive? si al final se puede afirmar que una idea cambia el mundo, que hay belleza que sólo nosotros podemos ver, que un sentimiento puede guiar una vida, que la mitad del tiempo la pasamos navegando en algo tan poco real como los recuerdos, y que algo tan ASÍ como el tiempo resulta que cambia su naturaleza como le da la gana, ¿cuán importante es remarcar la diferencia entre realidad y ficción?

 

Finalmente años después tuve la respuesta a la cuestión aquella de los colores: ¡mi rojo es sólo mio!

 

 

 

 

 

 

servido por Gonzalo Darko 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

latumbasinnombre

latumbasinnombre dijo

Joder, pareces Sam Neill en "En la boca del miedo"... Y es que la realidad ya no es lo que era.

Por cierto, señor Trent, mi color favorito es el azul...

30 Septiembre 2009 | 10:59 AM

esther

esther dijo

estoy enganchada al OUT OF CONTROL.. porque cuanto más se me escapan las cosas a mi férrea lógica, más me interesan.. es lo que tienen los retos, y la vida es el mejor de todos los retos.. en fin, dejo de filosofar que acabo no sabiendo ni lo que digo...

viva el verde (y mi perrito verde)

besos

30 Septiembre 2009 | 07:32 PM

crazymary

crazymary dijo

Ay!!...Gonzalo, me temo que todavía no has podido con la gripe, más bien diría que está siendo al contrario, que ella está pudiendo contigo...ejemmmm....¿cuánta fiebre tienes??...No, por nada, por nada. Aunque bien pensado, creo que te está sentando bien...:-D
Besos con "mi" color rojo...¿o qué te habías pensado?, yo también tengo el mío!...:-X

30 Septiembre 2009 | 08:13 PM

offline

offline dijo

Hola! Me gustó mucho tu bloc, jeje. Es bueno saber que hay algunos locos de los lindos en el mundo todavía. Espero que sigamos el contacto. Cuidate! Un beso del off.

5 Octubre 2009 | 06:14 PM

Escribe tu comentario

« Gripe A | Inicio | Ouija »


Sobre mí

Avatar de Gonzalo Darko

Gonzalo Navas

Madrid, España
ver perfil »
contacto »
Nene, Madrid, Verde, Aries, 30.


MusicPlaylist
MySpace Playlist at MixPod.com

Visitor Counter
Visitor Counter

Amigos

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera