El entierrovich
Estaba yo echándome tierra a mí mismo con una pala, más abajo podía verme tumbado, vestido de punta en blanco con un traje a medida, los ojos cerrados y una casi sonrisa asomando por la boca. Iba echando palada tras palada de tierra intentando evitar darme en la cara (echar tierra en la cara da grima) cuando me paré a limpiarme el sudor de la frente y recuperar el aliento, entonces miré alrededor y me percaté de toda aquella gente rodeándome, gente mayor que no conocía, vestidos de negro y con esa expresión que sólo se ve en los entierros. Miré hacia arriba alarmado por el sonido de un trueno justo unos segundos antes de que empezara a caer una lluvia copiosa que no pareció alarmar a los presentes, que seguían allí espectantes.
Cuando me disponía a tomar otra palada de arena del montículo me di cuenta de que estaba soñando. Me detuve, miré alrededor y luego al agujero, allí seguía mi otro yo, tumbadito cómodamente, noté el cabreo subirme a las mejillas, dejé la pala a un lado y me acerqué a la primera persona de los allí congregados, un señor mayor de pelo blanco y mirada perruna.
-Señor.- El señor levantó la cabeza y me miró con un gesto neutro, luego respondió.
-Dígame, joven.-
-Esto es un sueño, ¿no?.-Pregunté.
-Hombre...me pone usted en un brete, joven.-
-A ver, ahí en ese agujero estoy yo, hasta hace un momento me estaba echando tierra encima, no me negará que es altamente peculiar la estampa, esto es un sueño, ¿verdad?.-Casi perdiendo la paciencia.
-Sí.-
-¿A ver, qué coño significa todo este rollo?-
-No comprendo.-
-Sí, que qué está pasando aquí, ¿éste es mi entierro o qué cojones?-
-Eso me han dicho, pero a mí no me pregunte.-Me dijo el señor enseñándome las palmas.
-Vamos a ver, usted está aquí, ¿no? ¿por qué ha venido, me conoce o algo?-
-No, no, yo sólo trabajo aquí.-
-¿Aquí dónde, por favor?-
-En el sueño este suyo, vamos que yo no sé mucho.-
-¿Y quién sabe de esto?.-Pregunté mirando en derredor.
-Imagino que mi jefe, el de la agencia, pero no está aquí.-
-¿Qué?, ¿qué agencia?-
-La que organiza estos sueños.-
-¿Mis sueños?-
-Sí, bueno, sueños en general, suyos y de los demás.-
-¿Y usted qué pinta aquí?-
-Náda, yo figuración, necesitaban gente mayor para darle veracidad al conjunto, no tengo ni texto.-
-Ya, ¿tiene usted el teléfono de su agencia?-
-Sí.-
-Cojones, no tengo móvil.-Dije sacándo una tableta de chocolate del interior de la funda mi móvil.-
-Use el zapato, si total...-
-Buena idea. A ver...-Lo cojí y me puse el zapato en la oreja y usé el calcetín como micrófono.
-¿Hola?-
-Hola, buenos días.-Dijo una voz de mujer al otro lado.
-Buenos días, soy el del sueño del entierro.-
-Ah, encantados de saludarle, ¿en qué puedo ayudarle?-Dijo con tono amable de telefonista.
-Quiero saber quién es el responsable de este sueño.-
-Pues un momento por favor, no cuelgue.-
-¿Y bien, hay suerte?- Pregunta el señor de pelo blanco.
-No, me han puesto en espera, a ver...-
-Disculpe la molestia, le paso con el guionista, un segundo.- Se oye un tono y al cabo de unos segundos suena una voz al otro lado.
-¿Hola?-Preguntó una voz de hombre al otro lado.
-A ver, buenos días, soy el del sueño del entierro.-
-Ah, encantado de saludarle. ¿En qué puedo ayudarle?-
-¿Ha escrito usted este sueño?-
-En efecto, he sido yo, ¿le gusta?-
-No, quisiera que me explicara a cuento de qué todo esto.-
-Bueno, yo lo veo un poco así como el recordatorio de que uno mismo es el peor enemigo de uno mismo, ¿no?, también introduzco la ominosa presencia de la muerte, por supuesto... siempre la muerte... claro, cambiándolo todo, hay algo de simbolismo también, toda la gente del entierro es gente que no conoce, exploramos miedos ahí, la soledad, el miedo a la nada ¿no?, el miedo a no construir nada, ¿se imagina que a su entierro sólo va gente que no conoce? Luego también quería reflejar el hecho del cambio ¿entiende? usted entierra el antiguo yo para ser uno nuevo, ¿se ha dado cuenta de que el usted muerto es más joven?-
-No me he fijado.-Dije sinceramente.
-Vaya...vaya, que lástima, quizá los de maquillaje la han cagado de nuevo...una pena perder eso...una pena...-Parecía triste depronto.
-Bueno, a ver caballero, quiero quejarme.-Dije ya cansado de tanta leche.
-¿Por qué?-
-¿Quién decide que tengo que soñar esto hoy?-
-Pues...eh...bueno, es complicado de decir...-
-¿Cómo que complicado?, me cago en la leche, póngame ahora mismo a la persona que decide sin mi permiso que un martes normal y corriente me tenga que pasar la noche enterrándome a mí mismo, que le voy a decir un par de cosas.-
-No comprendo.-
-¡Que quiero que me ponga al aparato al mamón que decide que en vez de pasarme la noche soñando con clones de Cristina Aguilera bailando desnudas a mi alrededor tengo que soñar con este pastiche fusión de Lars Von Trier e Ingmar Bergman que deprime a una cabra, cojones!-
-¿Pastiche? ¿Von trier? ¿deprimir a una cabra?-Parecía ofendido.
-Ponme a tu superior, fulano, ahora mismo.-
-No...no cuelgue.-Pasaron los minutos, empezó a dar tono, el señor de pelo blanco parecía aburrido, le pregunté por preguntar.
-¿Y sale mucho curro?-
-Algo sale, sí, pero cosas pequeñas, pequeñas.-Respondió amargamente.
-¿Ningún gran papel en su carrera?-
-Bueno, hace diez años conseguí un premio por mi interpretación de langosta menstruadora, fue dificil sacarle expresión a aquel traje.-
-Ya imagino...- Una voz cavernosa y severa sonó al otro lado de la linea.
-Buenos días.-
-Sí, a ver, soy el del sueño del entierro, ¿puedo saber con quién coño hablo?-
-Soy Dios.-
-¿Disculpe?-
-Soy Dios.-
-Vale, como quieras, Dios, quiero explicaciones.-
-¿Acerca de por qué sueñas con esto en vez de con tres clones de Cristina Aguilera bailando desnudas a tu alrededor?-
-Precisamente.-
-Por que me sale del Vladimir.-
-¿Disculpe?-
-Te lo puedo decir más alto pero no más claro, porque me sale de la polla, porque soy Dios, porque mis caminos son inexcrutables o como se diga ¿algún problema?-
-Mañana me levanto pronto y cuando sueño estas mierdas me levanto sin descansar porque esto es TÉTRICO, ¿entiendes? y pretencioso por cierto, es todo como muy chupi: yo enterrándome a mí mismo, el drama, ohhhh... no me jodas macho, que soy de Aluche, por favor.-
-Eres un poco flamenco tú, ¿no?-
-Hombre, si me metes el dedo en el culo al menos no te sorprendas si digo "ay".-
-Bueno, a ver, estos sueños son para que aprendas cosas que conscientemente no te dejas aprender, ¿ok?-
-¿Me quieres dejar en puto paz? ¿aprender? quién cojones te crees que soy yo ¿Punset?, a mí déjame dormir tranquilo que es el mejor favor que me puedes hacer.-
-No dijiste nada cuando soñaste que te tiraste a Angelina Jolie, te recuerdo que tenías novia y que no te vi muy indignado ni me alzaste el puño al cielo entonces...-
-¿Ése fue también obra tuya...?-Dije pillado por sorpresa.
-Ah, ah, ah, ahora te jodes, vas a tener pocos de esos ya, y ¿aquel en el que ibas por Gran Vía en pelotas mientras la gente te aplaudía y te invitaba a vermút de barril y a jamón serrano del bueno? olvídate, por mete patas.-
-Bueno, quizá no me he expresado de la manera...-Reculé.
-¡No!, claro, el niño que lo merece todo, que se pone a criticar un sueño porque "hoy no le apetece soñar esto", nada, levantamos función, a la mierda, mañana vas a soñar que te acuestas con Tamariz, te va a tocar explorar otras "facetas", cojones ya.-
-Bueno...lo siento.-
-Sí, ahora, ahora lo sientes, anda y vai-te a merda.-
-Eh, eh, eh, calma, colgaré cuando...- Se oyó un pitido al otro lado de la linea, el señor de pelo blanco miraba con curiosidad. Hablé.
-No, nada, que lo entiende y me pide disculpas.- Dije con creciente sonrojez.
-Ah...ya, bueno, parecía que mantenía usted unas cuitas con el jefe. Nos pagarán igual la jornada, ¿no?-
Silencio incómodo. La gente miraba sus relojes y luego a mí.
-Bueno, pues yo voy a seguir enterrando un rato, ¿vale?-Dije de camino a la pala.



















Lidia Cervantes dijo
Figurantes para sueños... Ummmm... Lo tuyo es ya obsesión ¿Eh? jejeje
Aayyyyssss... Mira que ponerte a discutir los sueños con el jefe...
Eres la lexe noi. Cada vez me gusta más leerte.
Un beso, guapetón
15 Septiembre 2009 | 01:20 AM