DeNtRo dE trEs dÍaS
-Creo que me gustas, Ramón.
-¿Por qué crees eso?.
-Porque siento cosas en el estómago.
-En cuál de los dos?
-En el del centro.
-Ya...es el menos común, mi diagnóstico a priori es que debe ser auténtico.¿Desde cuando sientes eso por mí?
-Pues en realidad será dentro de tres días, así que siento eso desde hace dentro de tres días, pero es mejor hablarlo ahora, ¿no?, así voy adelantando cosas y es todo menos brusco cuando llegue.
-Ya. ¿Y...qué quieres de mí?.
-¿Que qué querré? pues un poco todo, ¿no?, lo habitual.
-¿Todo?.
-Bueno, todo no, no quiero ese monopatín que llevas siempre contigo.
-¡És sólo un monopatín!, ¿qué más te da?.
-Ya, pero lo usas de gafas de sol, no me parece honesto.
-Me negarás que funciona...
-No lo niego, pero es un poco hostil mantener esta conversación con alguien que no me mira a los ojos.
-No te enfades, lo importante es que deseo verte, aunque no lo haga, Julia.
-Eso es bonito, pero no tanto como tus ojos.
-Mira, lo llevo puesto porque me dijiste que vendrías desnuda y de esta manera puedo mantener mejor la normalidad de mis respuestas, y que no me pilles mirándote en sitios comprometidos, como ese lunar de tu mejilla.
-Me he acicalado para la ocasión, descuida, pero tranquilo, dentro de tres días celebraré que me mires donde quieras, puedes hacerlo ahora de avanzadilla. Vamos, confía, no es una trampa, sabes que siempre digo la verdad.
-No siempre "dices la verdad", y perdona las comillas.
-¿A qué te refieres?.
-Dices que me quieres, que me oteas ahora para ir viendo, pero hasta dentro de tres días no me vas a querer de verdad (palabras tuyas), eso es lo que tu oso panda, aquí presente, llamaría una mentirasi habla, ra castellano en vez de Suomi, claro.
-Hombre, Ramón, técnicamente no te querré hasta dentro de tres días, es cierto tal y como te he dicho, pero creo que no estás siendo práctico, olvidas que tengo tres días para pedirte perdón si rompiera tu corazón, de esa forma, cuando realmente lo quiera todo dentro de tres días tal como te he dicho, ya me habrás perdonado y no llenaremos de mierda lo nuestro antes de tiempo, y podremos empezar de cero, bueno, de cero más tu monopatín...
-No hay nada "nuestro" por ahora, quedan 72 horas aún, si tus palabras son ciertas a día de hoy estamos tan alejados como la fruta madura y el suelo...
-72 horas y 35 minutos, es más, te adelanto que mi enamoramiento por tí vendrá tras tres hechos concretos, a saber:
1) Mañana por la tarde este oso panda me invitará a un helado de menta que me tomaré (vestida con uniforme militar) sentada en un puesto del parque, miraré a la derecha y veré un poster pegado al cristal de una peluquería, el individuo de la foto me recordará a tí, su mirada, sus oyuelos, hasta su puto monopatín. Entonces te echaré de menos, pensaré lo importante que eres para mí y lo que lamentaría perderte, la urgencia estará dentro de mí.
2) Esa noche me masturbaré en silencio pensando en la mayoría de tus brazos abrazando mi cuerpo y lloraré al darme cuenta de que querré algo más que sexo, de que te querré, vamos.
3) Y al día siguiente te veré, tendremos una conversación y me daré cuenta de que el universo se hace cero cuando estoy contigo.
-Bien, vale, me gusta lo que oigo, pero todo esto lo entendería mejor si intentaras no dar mortales hacia atrás cada dos por tres, me estas poniendo nervioso, para, por favor.
-Deberías aprender a transigir con mis volteretas, todos tenemos cosas, al menos yo no tengo la manía de traerme a mi madre a las conversaciones íntimas, ¡hola señora Loli!, ¿cómo estamos?.
-Hola guapa, eah, aquí, a la luz de la luna.
-¿Por qué trae tantos globos en la mano hoy?, trae como treinta más de los habituales, y veo más verdes de los que acostumbra a acostumbrar.
-Yo que sé hija mía, la cabeza, que ya no me da...
-Mi madre siempre me ha dicho que serías una buena novia para mí, Julia, ¿a que sí, mamá? (la madre asiente negando y se come al vuelo una mosca que pasaba).
-Cuidado Ramón, uno nunca debe presuponer que los padres desean tu bien, máxime cuando le asoma del bolso una escopeta de dos cañones, aunque se la regaláramos nosotros mismos cuando cumplió 230 años.
-Te equivocas Julia, la escopeta fue el día en que le hicieron la vasectomía, no le prestas atención a mi madre, esas cosas me irritan... Pero bueno, traquila, no te asustes porque se la haya traído, es sólo que le tiene mucho cariño, mitad porque se la regalamos los dos (te tiene un 75% de cariño), mitad porque son muchos los que han caído ya bajo su fuego y la hace sentir segura.
-¿Hablas de otras novias?.
-Sí, y algunos instaladores de antenas y buzoneros de publicidad, la policía hace la vista gorda. ¡Deja las volteretas ya!, por favor, ¿no ves que ese minotauro con bisoñé nos mira desde su coche?, deacuerdo, le cae un hilillo de sangre por la corbata y parece herido de muerte, pero bueno, ¡que sabes que tengo mucho sentido del ridículo, vaya!.
-Pues ese monopatín no debe ayudar mucho a tu sentido del ridículo...
-Sí ayuda, me impide ver la reacción negativa de la gente ante el hecho de llevar un monopatín en la cara, es como el signo de infinito.
-Pues mejor para tí, porque la gente está parada a nuestro alrededor mirándonos, debe haber al menos mil personas, no sé si la causa es tu madre y sus globos, tu monopatín ocular, que estoy haciendo el "spagat" desnuda para descansar de las volteretas, o porque ¡QUIZÁ! esperan por tu parte una respuesta a mi declaración de amor...
-Pero vamos a ver...si te vas a enamorar de mí dentro de tres días ¿para qué te voy a decir que sí ahora?, ¡si aún no me quieres!.
-Pero ¿qué pasa?, ¿te asusta que te pudiera rechazar?, ¿éres de esos?, ¿un medio hombre que sólo actúa si está 100% seguro de las cosas?.
-Mayórmente, sí.
-¿Qué te hace pensar que lo haría, que te rechazaría?.
-Tus palabras, has sido muy clara, "hasta dentro de tres días no te querré", y perdona las comillas.
-Ya, pero he estado metiendo frases entremedias, sin pronunciarlas, solo moviendo los labios, pero no las veías porque tenías ese cacho de madera en la cara...hay que explicártelo todo.
-¿Y qué decían esos labios, Julia?.
-Soy una mujer, no desvelaré mis intenciones así como así, era cosa tuya enterarte.
-Creo que estoy algo mareado, el miedo me corroe.
-¿Miedo a qué?.
-A decirte que sí ahora. Porque ahora ya no sé si me quieres ahora o sólo me querrás dentro de tres días, y porque en el hipotético caso de que me dijeras que me quieres ahora, a mí se me va a pasar dentro de tres días de todas formas.
-¿Qué se te va a haber pasado en tres días?, ¿por qué dices eso?
-¡Por que yo te quiero desde hace dos años!
-¡No puedo creerlo!
-¡Pero dejaré de hacerlo dentro de tres días!
-¡Eso tampoco puedo creerlo!
-Eso es mucha incredulidad.¿Qué no puedes creer?
-Que esos globos realmente pudieran levantar a tu madre y llevársela a las nubes, pero tranquilo, mira como surfea ese zepelín mientras mata gaviotas con la escopeta.
-No te preocupes, siempre está en casa para el desayuno, sabe cuidarse sola, ¿algo más que no puedas creer, Julia?
-Tampoco puedo creer que me quieras desde hace tanto, ¿dos años? ¿por qué no me lo habías dicho antes, Ramón?.
-¿De qué hubiera servido? me acabo de enterar de que me vas a querer por primera vez dentro de tres días, ¿no? habría sido una cagada monumental habértelo dicho en cualquier punto de estos dos años, y decírtelo dentro de tres días habría sido peor porque me querrías justo cuando yo ya no, imagínate qué fracaso, después de alimentar mis esperanzas y sueños contigo durante 730 días, justo el día en el que por fín salgo del atolladero y me libro del recuerdo picaojoso de tu rostro y de tu lunar, resulta que consigo lo que por primera vez en dos años lo que ya no deseo con locura.
-Joder, qué complicado es todo. ¿Aún así, dos años enteros?, ¿por qué no lo hiciste de todas formas, por qué no me dijiste que me querías, por qué no le echaste valor?.
-Lo hice, bueno, lo insinué de la forma más sutil que supe, con un megáfono, pero siempre que lo usaba coincidía con una de tus cabriolas, te pillaba en el aire y nunca te enterabas, dos años así, joder...
-Ah...venga, la vieja historia, no me enteré por mi culpa... No me jodas, Ramón. Entre cabriola y cabriola tenías tiempo de sobra para sacar el megáfono y...
-¡Basta! qué le voy a hacer, soy un tío, me da miedo expresar mis sentimientos ¿vale?, quizá lo hice aposta, puede ser...quizá me asustaba que tú no me quisieras o quizá me asustara más la idea de que sí me quisieras...pero ¡soy un hombre!, y como tal sólo aceptaré críticas positivas y amables al respecto, y ¡dile a tu oso panda que modere sus gestos de desprecio!
-Pues vaya palo me llevo. Bueno, si eres firme en tu negativa por lo menos tengo tres días para acostumbrarme a tu "no", espero no sufrir mucho cuando llegue el momento de quererte oficialmente, a día de hoy lo llevo bien porque "se supone" que todavía no te quiero...pero dentro de tres días...va a ser jodido sí o sí. ¿Ese "no sé, no contesto, soy un jodido cobarde", es definitivo?.
-No.
-¿¿No??.
-No. Acabo de darme cuenta de una cosa, Julia.
-¿Qué cosa?
-¡Que no sabes matemáticas!, y que ese oso panda que te traes a todas partes no te ayuda, porque sólo es uno y con un sólo oso panda no se pueden plantear muchos problemas, no ya digamos integrales o asuntos de geometría, y eso dejando de lado que es de cartón piedra, claro, ¡aunque se le muevan los ojos!.
-No te entiendo. ¿Por qué no es definitivo tu "no" y qué tienen que ver las matemáticas con esto?
-No es definitivo porque me he dado cuenta de que según mis cálculos, te querré con locura hasta dentro de 72 horas y 40 minutos, es decir, que si tu me querrás dentro de 72 horas y 35 minutos, tendremos un rato, no más largo que esta conversación, en el que nos querremos los dos igual, y entonces te diré que sí, y tú dirás que sí también, pero esta vez de verdad, sin "planear por anticipado" y sin "temores preventivos".
-¿Te quitarás el monopatín de los ojos y leerás mis labios?.
-Lo usaré para deslizarme, como todo el mundo, creo que entonces me merecerá la pena que me deslumbre el sol y que me pilles mirándote el lunar de la mejilla, y aún seguiré queriendo besar esos labios como llevo haciendo dos años, además de prestarles atención para aprender a leer lo que dicen en vez de estar pendiente de decir sin decir cosas con mi megáfono. ¿Y tú?, ¿harás un esfuerzo y dejarás de hacer el "spagat" y reducir al menos en un 30% esas cabriolas que me impiden saber lo que quieres y que me asustan?, ¿por lo menos avisar con antelación?.
-Dentro de tres días y 34 minutos me temblaran demasiado las piernas para haceresas cosas y querré quedarme bien plantadita en el suelo contigo, mirándote a los ojos.





























Cata dijo
Sin palabras (ya las has dicho tu todas)
es que es...... re-que-te-buenísimo!!!!
y por fa.... pásame un poquito de eso...
1 Abril 2009 | 07:29 PM