Monogamia y otras fantasías.

Cuando ves a esos jóvenes con sus polos de colores, engominados hasta el ojete, con esa sonrisa insegura sobre una cara sembrada de granillos, sujetando el cubata con una mano y con la otra chequeandose el paquete, estamos viendo el mismo tipo de actividad que vemos desarrollar al cincuentón barrigado que pasea por la calle de la mano con su mujer. La misma que la del jubilado arrugadillo que va en el metro con su señora que en vez de ceja tiene ya una linea pintana con rotring y que hace tiempo que de princesa pasó a sapillo a consecuencia del golpear del tiempo sobre el yunque de sus carnes.
Esta actividad es la inversión reproductiva, una actividad que abarca la vida entera, que Dios sabe que cuesta mogollón a todos los niveles y que tiene como objeto una sencilla cosa: tener churumbeles.
Esto último obviamente el 99% de las personas no lo saben conscientemente, claro, no te jode, si lo supieramos nos habríamos hecho monjes tibetanos.
¡¡¡¡PROBLEMA!!!! y esto no se enseña en los colegios donde los niños recitan como en "El Pueblo de los Malditos" al unísono: "Mi papá quiere a mi mamá y mi mamá quiere a mi papá". ¡Je!, me imagino a un profesor de una nueva generación más honesta (no dudo que más jodida y traumática también) cruzar las manos bajo la barbilla y añadir: "Sí, niños...pero es complicado".
Digámoslo así, la "misión" reproductiva del macho humano y de la hembra son la misma, pero las estrategias son radicalmente diferentes y la diferencia está basada en el rendimiento genital de cada uno, en cristiano: La estrategia sexual del macho está basada en la producción de espermatozides traviesos, los cuales se producen en enormes cantidades y con constancia ininterrumpida durante toda su vida (recordad a "Papuchi").
Pero la de la hembra está basada en el hecho de que es limitado el número de óvulos que da en su vida y que cuestan un cojón de recursos crearlos, por lo que la estrategia de la hembra (mal que nos pese mis amigos espermatozoicos) es: ¡¡¡¡¡ENCONTRAR AL HOMBRE DEFINITIVOOOOOOOOOAAAARRRRGGGGFFFFF!!!!!
Y todo para tener niños de anuncio que te llamarán fascista con quince años por no dejarle llevar una cresta rosa.
Pero la selección sexual y la búsqueda de la mejor pareja lo dejo para el siguiente post, hoy me centraré sólo en la actitud reproductiva.
Efectívamente, los biólogos lo saben, es un hecho políticamente incorrectísimo y que se guarda como un secreto oscuro alejado de la educación y que tambalearía los cimientos de nuestra sociedad: EL SER HUMANO NO ES UNA ESPECIE MONÓGAMA POR NATURALEZA. Tampoco lo es el orangután, nuestros primos más cercanos (más cercanos a unos que a otros...). Joder, seamos serios, sé que se da y me parece muy bonito, pero, ¿es siquiera representativo el número de personas que se pasan la vida juntas sin conocer más pareja que la misma?, ¿habría forma de diferenciar en ello amor de miedo? ¡dudólo!.
A ver, emociones fuera durante un momento ¿ok?, dejemos a Corín Tellado encerrada en el armario con un par de gorilas sodomitas por un momento y veamos qué nos dicen los que se han preocupado por entender qué nos pasa:
La monogamia se da en la naturaleza, sí, se da en varias especies, (se da en los pingüinos y en algunas aves como el cisne o el pavo real), pero todos los biólogos son tajantes en esto: La monogamia es una actitud ADAPTATIVA, es decir, que se produce por ser la más beneficiosa de las posibles. Esto me jode, cuando veo en los documentales a los patitos darse caricias en el cuello pienso con lágrimas en los ojos "se quieren, joder, se quieren, los patitos se quieren", pues no, es más complicado, estudiado y demostrado está que la monogamia se hace en especies solitarias donde el gasto reproductivo es mejor centrarlo en un sólo individuo que en ir por ahí meneando la croqueta.
¿Por qué folla más la estrella de Rock que Ruperto, el pollero de uñas largas? porque la estrella de Rock puede, básicamente. Ruperto hizo de Candela, (su cebollina novia con olor a repollo que vivía dos pisos más abajo) la princesa de sus sueños, sin importarle que no fuera capaz de bajar los brazos por el bello que tenía en los sobacos, pasando por alto las ventosidades nocturnas. Auténtico amor, no como el de la estrella del rock, promiscuo, incapaz de involucración emocional...¡puaj!.
Es como quedarse en una isla desierta con Angelina Jolie, te pones las botas, miras al cielo dando gracias a Dios por el amor y este te mira con una sonrisa de medio lado mientras piensa "¡Ay!, soul of cántaro, que no le durabas tú a esta dos minutos en un bar antes de que te mandara a cultivar cacahuetes". Vamos, que la monogamia se daría obligatoriamente en esa situación aunque en vez de Angelina Jolie fuera Carmen de Mairena, ese es el rollo.
De hecho hay monogamias temporales que se dan en estaciones, en períodos de tiempo concretos, pero siempre porque hay una constante en la situación, si algo cambiara...notita por la mañana en la mesilla.
Personalmente no puedo pasar por alto como hijo de padres separados que aquí como en miles de asuntos, la sociedad y la educación están de espaldas a la realidad, siempre (además) bajo la sombra y peste a cuervo carroñero de la iglesia, y no es que todo esto tenga que resumirse en una actitud derrotista o desapasionada de las cosas, sencillamente me parece un error tratar la validez de las situaciones de la vida como válidas en función de si son eternas o no. Nadie nos ha enseñado a aceptar las cosas mientras son, en vez de proyectar siempre una idea de futuro infinito sobre absolutamente todo lo que agarramos, de ahí nace la idea de matrimonio (y muchas otras actitudes basadas en la creencia de lo infinito), cuyo numérico fracaso evidencia muchas cosas de las anteriormente expuestas.
Cómo dice uno que yo me se: "Las cosas son eternas mientras duran", y cómo dice otro: "Será mejor así". Lo importante es hacer las cosas bien a cada momento.

-Dime que me quieres.
-No me queda otra, chato.
-Me vale...
















The Devil Rules the World dijo
Jajaja... ay ay ayyy... a ver, yo creo que aquí hay un error de concepto. Que el ser humano no está diseñado genéticamente para ser fiel es un hecho. La supervivencie de la especie está en juego.
Dicho esto, ya hay suficientes chinos en el mundo, y, afortunadamente, no tenemos que ir por ahí buscando mozas fértiles para sembrar sin tiempo apenas para compartir un trozo de tarta de queso y una peli de Woody Allen. La cuestión es saber convivir con nuestra naturaleza inquieta. Lobezno sabe que, en el fondo, es un animal, y que su parte feroz siempre estará ahí, pero ha sido civilizado, ha conocido el amor y la amistad y sabe que todo eso compensa los ataques de bestialidad que el cabrón de Dientes de Sable le despierta cada dos por tres. Lobezno sabe que tiene un monstruo dentro, y que tiene que luchar para combatirlo y relegarlo a un rincón de su alma. Puede que, desde cierto punto de vista ("¿¿cierto punto de vista?!!"), sea algo contra natura, tratar de luchar contra lo que eres, pero, a casi todos los niveles, compensa. Especialmente cuando encuentras a esa persona que te hace estremecer de pies a cabeza y que da sentido a todos tus defectos con sus virtudes.
20 Febrero 2009 | 01:58 PM