Triunfos y escudos
Por fín han terminado los exámenes, me he despedido por todo lo alto con un maxi brutal examen de economía que me ha dejado para los tigres. Ha sido un mes duro, sobretodo psicológicamente, pero un mes extremadamente rico a todos los niveles, bueno, a todos menos quizá a uno.
He terminado a las 6, tras salir del exámen mi compañera Reme que venía en plan mujer explosiva (no sé muy bien por qué) se me acerca, comprueba que no había nadie al rededor y me dice "mira esto.." y veo atónito como se sube la falda peligrosamente para mostrarme un más que decente muslamen con UNA CHULETA escrita sobre él en tinta de color rosa "je,anda que no vengo preparada yo" me dice...
Llego a casa destrozado, he dormido unas cinco horas diarias la última semana, me preparo para mi "afterglow" típico, esa sensación de profundo vacío que me entra al terminar algo importante (me pasa SIEMPRE después de los rodajes), en casa no hay nadie, me tumbo un rato, leo un poco, veo como Hiro decide hacerse con una espada samurai en mi asignación diaria de "Héroes", me acuerdo de que no he comido y me preparo unos macarrones. Preparo en una sartén una salsa de tomate frito, champiñones, chorizo, cebolla y ajo, me sirvo un vasazo de cocacola zero con hielos y me voy a ver que escupen en la tele (una peli de mi adorado Kevin Spacey).
Termino de cenar y me subo un vaso de horchata helado para tomármelo asomado a la ventana de mi cuarto por donde entra el fresco, observo mi barrio, silencioso, ni una alma, está oscuro, me gusta, pero tiene algo de triste que me hace mal, el silencio no siempre es bueno.
Decía alguien por ahí que la palabra que se le venía a la cabeza al pensar en pareja es "pereza", que es un coñazo contar otra vez datos sobre tí de los que ya estás aburrido.Yo opino lo mismo, pero en el fondo creo que me autoengaño, creo que no se puede opinar desde la situación en la que me encuentro ahora, ya que no estoy enamorado ni hay nadie "especial" en mi vida, normal que vea con pereza (a priori) toda la parafernalia que se echa encima cuando estás con alguien.
Pero hoy, mirando por la ventana, me he acordado de lo que era sentir ese picor en el cuerpo, la ilusión de estar con alguien,de preguntarte miles de cosas sobre su vida, de que todo sea un misterio nuevo e insondable y la forma que tiene esa fuerza de hacerte ver el mundo de forma distinta, de hacerte hacer cosas que nunca harías.
Creo que esa sensación de estar enamorado o sencillamente ilusionado es una auténtica gozada y convierte la vida en algo emocionante, pero creo que lo que se carga un poco el hechizo es lo estandarizado que está todo, la jodida manía de tener que darle a todo un uso práctico y unas condiciones, esas cosas del "madurar" que parece que es por sistema un cargarse lo espontáneo de las cosas que antes eran perfectas...
No sé, examinando lo relativo a esto que decía Ymiki en su post hace unos días, me analizo y llego a la conclusión de que estoy hasta la polla de que las cosas que yo siento, tal y como las veo, son siempre rechazadas o consideradas obsoletas por la sociedad, sociedad que grita que a partir de cierta edad las relaciones tienen que ser de determinada forma, que tienen que ir hacia determinado lugar de la forma determinada, con una visión patéticamente "mecanicista" de algo que creo en el fondo del estómago que debería ser espontánea e impredecible, y me jode ver como vamos (voy) como putos lelos siguiendo la línea de puntos sin salirnos un milímetro, porque tienes ya muy domado el lomo, porque ya son muchos maestros a las espaldas, muchos exámenes, muchas integrales, muchas comuniones, mucho anticipar el futuro para tener la patética sensación de manejarlo.
Ya no eres apenas capaz de recordar como era desear a alguien y que eso fuera motor y carretera suficiente para todo lo demás.
Mañana será otro día, me voy a ir a dormir, pero antes me he acordado de aquella canción que era de mis favoritas en segundo de B.U.P, canción que me recuerda a Nerea, Rebeca, a la tontita de Celina y sobretodo a Raquel, que era la Courtney Love de la clase. Me acuerdo de como la cantaban a grito pelao en el "Mad", un local de argüelles al que íbamos los viernes. Quiero oirla antes de irme a dormir y quizá acordarme de como eran las cosas entonces, como se sentía cuando se valoraba más gritar y expresar que planear y pensar...
And the sky was made of amethyst and all the stars look just like little fish you should learn when to go you should learn how to say no
might last a day yeah mine is forever might last a day, yeah well mine is forever
when they get what they want they never want it again when they get what they want they never want it again
go on, take everything, take everything i want you to go on, take everything take everything take everything i want you to
And the sky was all violet I want it again, but more violet, more violet hey, i'm the one with no soul one above and one below
go on, take everything take everything i want you to go on, take everything take everything i want you to
i told you from the start just how this would end when i get what i want i never want it again
go on, take everything take everyting i want you to go on, take everything, take everything i want you to go on, take everything, take everything i want you to go on, take everything, take everything i want you to go on take everything take everything take everything take everything
var _gaq = _gaq || [];
_gaq.push(['_setAccount', 'UA-2001386-1']);
_gaq.push(['_trackPageview']);
(function() {
var ga = document.createElement('scr










The Devil Rules the World dijo
Yo creía que era de los pocos defensores que le quedaban a Courtney Love, fíjate tú.
Respecto a lo demás, qué te voy a decir que no te haya dicho ya. Parece que siempre volvemos a lo de siempre, pero es que ya estamos hasta la polla de esa jodida linea de puntos. ¿Y sabes qué? de alguna manera casi testimonial, pero significativa, estamos empezando a trazar nosotros los puntos por donde más nos escuece. Ahora no nos damos cuenta, pero a lo mejor, si seguimos así y la suerte nos sonríe mínimamente, dentro de un tiempo podremos decirle a la sociedad que se meta sus normas establecidas donde le quepan.
A todos aquellos que lleguen a un punto en sus vidas en el que les obliguen a madurar, a sentar la cabeza y a dejar de comprar comics o de ilusionarse porque una chica con la que hablaste una noche te acaba de llamar... decidle al mundo "que te den" y seguid con vuestros sueños. El momento en que dejas de tener ilusión es el momento en el que empiezas a morir.
¿Pues sabes qué? a mi me van a tener que arrancar mis sueños de los dedos de mi pútrido cadáver.
He dicho.
9 Junio 2007 | 03:52 AM